Hoy ya no eres el superman que creías ser,
sino el hombre araña pervertido que en vez de combatir el mal
lo hacías atrapándome en tus telarañas.
Ese beso con veneno mi cuerpo recorrió,
era el veneno de la traición.
Caí en éxtasis, amando el momento,
descubriendo luego el sufrimiento ...
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